volver arriba

Hna. Ascensión Martínez Ibáñez

“Estoy a la puerta y llamo”.

FOTO

Os comunico que tenemos una nueva intercesora, nuestra querida HERMANA ASCENSIÓN MARTÍNEZ IBÁÑEZ. El día 27 de octubre de 2017 el Señor la llamó a celebrar la Pascua eterna; ya está gozando de la presencia de Dios Padre con todos los elegidos. Aunque la lámpara de su existencia se fue apagando lentamente, la luz de la fe y del amor ardía con fuerza cuando el Señor llamó a su puerta. Tenía 79 años de edad y 58 de Vida Consagrada. Ha fallecido en la comunidad “Mater Carmeli”, enfermería de Vitoria.

FOTO

Camino recorrido 

Hna. Ascensión nació el 27 mayo 1938 en Yécora (Álava) y profeso como Carmelita Misionera en el noviciado de Pamplona el 11 de noviembre de 1958. Recordamos su recorrido vocacional en el Carmelo Misionero durante los 58 años de servicio y entrega en diferentes actividades: atención a los enfermos, colaboración en la pastoral parroquial y en servicios comunitarios. Su primer destino fue la comunidad de Zaragoza, San Antonio; estuvo en Perpignan (Francia), clínica La Roussillonnaise en dos etapas diferentes, también un breve tiempo en la comunidad de Livron (Francia). En España la recordamos en la siguientes comunidades: San Sebastián- Usurbil y San Antonio; en León; en Pamplona “San José”; en Santander “San Cándido”; en Villafranca de Navarra; en Zizur “San Juan de la Cruz” y en Zaragoza “El Carmelo”. En el año 2007 fue destinada a la comunidad “Mater Carmeli” de Vitoria y, hace unos meses, dada su condición física, fue trasladada a la enfermería; allí, con paz serena, ha terminado su carrera y ha llegado a la meta de su vida.

 

FOTO

Huella que ha dejado:

La huella más significativa que nos ha dejado Hna. Ascensión es su vida sencilla, llena de Vida, la misma vida de Dios. El espíritu de fe para asumir las situaciones y descubrir al Señor en los acontecimientos personales y comunitarios. El sentido de pertenecía y amor a las hermanas, a la comunidad, a la Familia congregacional. Su acogida y servicialidad. Su responsabilidad en los servicios que se le confiaban. La actitud celebrativa, alababa y cantaba al Señor con los labios y el corazón. La admiración de la naturaleza, cuidaba con gran esmero las plantas, en ellas descubría al Dios creador y con ellas embellecía la casa y ofrecía una hermosa acogida a quienes la visitaba. ¡Gracias Ascensión!

Oramos y damos gracias por su vida y su servicio a la Iglesia y a la Congregación. Esperamos que siga intercediendo por todas nosotras al Señor y pidiendo, como siempre lo hacía, nuevas vocaciones al Carmelo Misionero. 

 

Hna. Carmen Ibáñez Porcel

Madrid, 3 de noviembre de 2017



« Hna. Esperanza Ribas Ribas Hna. María Josefa Ubiria Iguzquiaaguirre »

¿Quieres recibir en tu email nuestro boletín informativo? Es fácil: apunta tu dirección de correo electrónico.