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Hna Felisa Garbala Erice

Toda una vida en la India

"Lo que hagáis al más pequeño de mis hermanos a mí me lo hacéis.”

1924-2017

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Hna. Felisa Garbala Erice de la Eucaristía es una de las Carmelitas Misioneras que llegaron a la India para servir en la leprosería de Junagadh en julio de 1956. Pertenecía a la Provincia “San Francisco Javier”, India. Aunque ya venía sufriendo de enfermedades relacionadas con su edad, hace unos días sufrió una caída que la dejó inmovilizada. Entró a la morada celestial en el 11 diciembre de 2017 a las tres de la madrugada, rodeada de su comunidad y algunas personas amigas, que la acompañaban en oración. Pertenecía a la comunidad de Dev Bhorkat, Umarpada, Gujarat.

Hna Felisa nació el 15 de noviembre de 1924 en Esparza (Pamplona), España, hija de los señores Francisco Garbala Tirapu y Natalia Erice Elizari. Felisa era la menor de cinco hermanos. Sus padres eran fervientes creyentes que educaron a sus hijos en la fe católica. Al ser agricultores, Felisa tuvo la oportunidad desde muy joven de estar en contacto con la naturaleza y durante toda su vida mostró especial interés por la naturaleza, los animales y aves.

Hna. Felisa tenía un amor especial por los pobres y los enfermos, y a la edad de 20 años, al terminar los estudios preuniversitarios, ingresó en nuestra Congregación; hizo su primera profesión de 30th agosto de 1945 y la profesión perpetua en 1950.

 

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Después de los estudios religiosos cursó los estudios de enfermería y también aprendió música. Trabajó como enfermera durante 10 años en España y, al oír que había necesidad de una enfermera en la leprosería de Junagadh, vio su oportunidad de servir a los más pobres entre los pobres y decidió decir adiós a su familia para siempre, lo cual fue muy doloroso para sus seres más cercano y queridos. Llegó a la India el 13de julio de 1956 e inmediatamente comenzó a trabajar en la leprosería. Aprendió Gujarati a través de su interacción con los pacientes. En 1974 fue nombrada enfermera jefe del mismo hospital. La mayoría de los pacientes con lepra eran mendigos de la calle que llegaban con ulceras malolientes y hasta con larvas; resultaba difícil afrontar el olor de los enfermos, la condición en que encontraron el hospital, y el sofocante calor de Junagadh, pero nada disminuía su pasión por los pobres y afligidos pacientes a quienes siempre sirvió con dedicación y amor desinteresado. Continuó su labor en el mismo hospital hasta su jubilación en 1984.

Sr. Felisa Garbala tenían mucha preocupación y amor por el colegio que la Congregación tenía en la misma zona. En los difíciles años de inicio del mismo, Felisa nunca dejó de orar por su bienestar y progreso, especialmente durante las turbulentas y difíciles situaciones por las que tuvieron que pasar.

Amaba la India como su propio país. Los funcionarios del gobierno que en cierto momento visitaron el hospital de Junagadh, recomendaron a la hermana para el prestigioso premio “Padmashree” 1992 por los 28 años de servicio a los pacientes de lepra, premio que le otorgó el entonces Presidente de la India, honorable Sr. Venkataraman.

Después de 28 años de voluntario y desinteresado servicio en Junagadh, fue jubilada en el hospital y enviada como pionera para comenzar un centro de Sagbara. También allí mostró su espíritu emprendedor: probablemente fue la primera mujer que condujo un vehículo de 4 ruedas en Junagadh y Gujarat del sur. Después de estar en Sagbara durante 3 años fue trasladada a Umarpada en 1988.

En 1993 fue enviada a la comunidad del noviciado, Pune, para ayudar al equipo de formación y prestar su servicio en la enfermería del Seminario Pontificio. Era querida y apreciada por los estudiantes y profesores del Seminario Papal por su servicio, prestado con gran cariño: era una madre para todos los jóvenes. En el año 2000 fue trasladada a Umarpada. Hna. Felisa había prestado su servicio con gran amabilidad en  las comunidades de Dhandhuka y Salun (Gujarat). Siempre estaba disponible cuando sus superioras pedían un servicio en cualquier lugar. Su espíritu de obediencia y disponibilidad fue muy notable en su vida.

A lo largo de su vida disfrutó de buena salud hasta el último año en que su edad se hizo notar y finalmente sufrió una caída. Siendo una persona de profunda fe, soportaba todas las dificultades de la vida y trabajo con serenidad y paz. Las fuerzas que le movían en su vida fueron el poder de la Eucaristía, amor de Dios y amor por el pueblo.

Poseía grandes cualidades: valentía, sencillez, y abnegación; quienes entraron en contacto con ella pudieron experimentar su hospitalidad y generosidad. Con los pacientes, a menudo se olvidaba de su alimentación y descanso. Felisa no sólo daba medicación y apósitos gratuitos a los enfermos que lo necesitaban, sino que cuando detectaba otras necesidades, hacía todo lo que estaba de su parte por encontrar los recursos necesarios tanto en la comunidad como de sus amistades –el cuidado a sus enfermos era integral. Ella consiguió de Caritas en Vitoria, España, ayuda financiera para construir un dispensario con buena infraestructura en Umarpada y también compró una ambulancia. Su pasión por Cristo y por la humanidad no tuvo límites.

Las hermanas de la Provincia “S. Francisco Javier”, India, agradecemos a Hna. Felisa Garbala su amor, disponibilidad y servicio desinteresado a nuestro pueblo durante 61 años. Rogamos por su feliz descanso y le pedimos que interceda para que el Señor envíe sus bendiciones sobre cada una de nosotras y sobre nuestro país.

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Sor Felisa Garbala vivió su vida en plenitud en la Viña del Señor y el servicio de los más abandonados y rechazados por su propio pueblo, así como también de los pobres y oprimidos. Fue llamada a la felicidad eterna el 11 de diciembre de 2017. Sus funerales se celebraron al día siguiente en la comunidad de Dev Bhorkat Umarpada, donde cerca de 20 sacerdotes concelebraron la Eucaristía presidida por el Vicario General de la Diócesis, P. Joyal Pereira. Nuestras Superioras Provinciales, hermanas de todas las comunidades de Gujarat y un buen número de hermanas de otras congregaciones, muchos feligreses y gente de subestaciones, acompañaron a Sor Felisa en su último viaje aquí en la tierra. Al ser recipiente del premio “Padmasree”, también asistió el Mamlatdar y otros 9 funcionarios de la oficina de Umarpada, quienes colocaron flores en su sepulcro; uno de los oficiales dijo unas palabras de aprecio por su servicio al pueblo. Después de la Misa todos fueron en una procesión de vehículos al cementerio de Dediapada donde dejaron a descansar sus restos mortales.

Nosotras, las Carmelitas Misioneras de la Provincia “Francisco Palau”, unidas a todo el Carmelo Misionero”, agradecemos a Dios el don de la vida y el servicio generoso de Hna. Felisa Garbala a la iglesia. Creemos que nuestra querida hermana, con su corazón misionero y universal y sus profundas raíces palatinas, continuará intercediendo por la Congregación y por nuevas vocaciones al Carmelo Misionero. 

Sr. Vilma & Consejo

Mumbai, 12de diciembre de 2017. 



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