Inicio 9 Destacadas 9 ERMITAÑA URBANA DESDE MI COMUNIDAD

ERMITAÑA URBANA DESDE MI COMUNIDAD

A JUANA GRATIAS, DE FRANCISCO PALAU – (Momento de reconocimiento)

RESONANCIAS: Nos vamos ambientando para la celebración del 200 Aniversario del nacimiento de nuestra Hna. Juana Gratias, 27 de Octubre 1824 – 2024.

Columna y fundamento de nuestra Congregación.

A Juana Gratias se le pueden aplicar muy bien las palabras del Libro de los Proverbios: “La mujer fuerte, ¿quién la hallará?; vale mucho más que las perlas. Abre sus manos al necesitado y extiende el brazo al pobre. Cantadle por el éxito de su trabajo, que sus obras la alaben en la plaza”, (Prov. 31, 10. 20. 31).

Por eso es justo que hoy le rindamos homenaje, y con corazón agradecido alabemos y cantemos al Señor por contarla como la primera entre las Carmelitas Misioneras.

Nos disponemos a escuchar e interiorizar las mismas palabras de Francisco Palau que dirigió a Juana Gratias con tanto cariño y reconocimiento:

  • Tú me has sido fiel en todos los combates, y yo no puedo menos de corresponder a tu fidelidad. Estés segura que yo no te descuidaré y aprovecharé todas las ocasiones que se presenten para realizar los designios de Dios sobre ti. ¡Cuán feliz seré yo por esta parte cuando sepa que estás en una posición conforme a los designios tuyos y a los de Dios!”. (Carta 19)

Ahora estoy por ti más despacio. Aunque sean graves y muy graves mis preocupaciones, como una de éstas eres siempre tú, no puedo distraerme. Lo que me falta es tiempo para escribir. Vamos a lo tuyo y a lo mío, aunque mío es lo tuyo y tuyo es lo mío, porque lo tuyo y lo mío es lo de Dios. Referente a la fundación en el Santo Cristo, no hay que poner en duda la voluntad de Dios. Esta es que te establezcas con tus compañeras, las que Dios te dé. Te salvarás con ellas y ellas contigo”. (Carta 63)

  • “Hija mía, al llegar a ésta (Es Cubells), hallé carta tuya. Me alegré de saberte buena, y mucho me hubiera alegrado de hallarte aquí. Acostumbrado a verte en estos sitios, te he buscado y no te he hallado, mal digo porque tu espíritu está aquí”. (Carta 63, 7)

Cuanto te diga, sé lo recibes bien, y esto me basta. Tú sabes que te amo con aquel amor espiritual que toma por propios los intereses del alma, y como amigo fiel y padre solícito, te diré con amor de padre lo que yo tenga que decirte para bien mío y tuyo y gloria de Dios. Andando acordes tú, Dios y yo en tus cosas, lo demás se queda fuera, y cualquier cosa que venga de amargo de Dios y de mí, te toca el meollo de tus huesos”. (Carta 65) 

  • Yo siento vivamente tus penas. No me son ocultas. Cuando vas a la oración a contarlas a Dios, no hablas tan bajo que yo no te oiga. Los que viven unidos en Dios, habitan en una misma estancia y se oyen y se hablan. Haya acuerdo entre ti, yo y Dios, y no temas. En cuanto a mí, tú me conoces, tú sabes que te amo, te amo en Dios, con el amor con que Dios te ama, y ese amor es puro, leal, firme, invariable, constante y más fuerte que la muerte… Y tú puedes contar con él, apoyarte sobre él… Yo sé que tú me amas con el mismo amor y yo fío de ti, no dudo de ti y cuento contigo”. (Carta 72)

Carísima hija: Recibí tú última y al ver letra tuya me alegré mucho porque estaba en cuidado por tu salud. No puedes figurarte la satisfacción que tengo al saber la perseverancia de las Marías y hasta ahora que veo su constancia, he estado en gran cuidado sobre ellas. ¡Cuánto desearía darles de viva voz forma de vida interior!. Pero las fío a ti y estoy seguro no las dejarás caer en ninguna de aquellas ilusiones propias de su posición. Les darás mis afectos y diles que yo no las olvido, como no me olvidan ellas”. (Carta 74)

Yo deseo, hija mía, que tu obra vaya adelante tal como está delineada en las reglas y en nuestras doctrinas. Vuestra obra es la mía y la mía y la vuestra la obra de Dios” (Carta 77)

  • Hija mía, tú conoces a fondo mis sentimientos de afección para contigo, y no pienses jamás que yo proceda sino rectamente según aquello que el Señor se digne inspirarme para su gloria, bien tuyo y mío. Yo te guardo y guardaré toda la fidelidad de padre sin que temas jamás que yo venda ni entregue ni a ti ni a otra de mis hijas a la intriga y pasiones humanas”. (Carta 101, 2)

Después de todo lo expresado, te invito a un momento de silencio y reflexión, para sentirlo propio.

  • Esta oración, es por si queréis recitarla en Comunidad o Grupo:

Señor, hoy nos brota espontánea la admiración y el cariño por Juana Gratias. Ella más que nadie captó los deseos e intuiciones carismáticas del Padre Fundador, supo hacerlos suyos y luchó por vivirlos y transmitirlos fielmente, aún en medio de pruebas y dificultades que le llevaron hasta el sacrificio de su vida. GRACIAS Señor, por el regalo de Juana a las Carmelitas Misioneras, por su amor y entrega, por su fortaleza y rectitud, por su sacrificio y valentía para salvaguardar la herencia espiritual que recibió y que fielmente nos transmitió. Ayúdanos Señor, a hacer vida ese talante luchador, constante y tenaz, contemplativo, profundo y comprometido de Juana Gratias en bien de la Iglesia, Congregación y mundo entero.  Por Cristo nuestro Señor. Amén

                                                        Francisca Mª Esquius C.M

    

Categorías

abril 2024
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *