*Francisco Palau nos comparte su pasión por la Iglesia
Finalizado su destierro en Ibiza y recobrada la libertad de acción, se inicia para él una nueva etapa en la que procede a la luz del progresivo esclarecimiento de su misión en la Iglesia. El acontecimiento singular ocurrido en la Catedral de Ciudadela (Menorca) en noviembre de 1860, no hace más que reforzar su convicción intima del nuevo rumbo de su vida y de la nueva congregación que alienta: “Puesto en libertad, me parece estoy en otro mundo. Voy a cambiar de modo de hacer” (Ct. 57, 1).
Después de 6 años recluido en una isla, valora más su libertad y reflexiona con calma cómo la puede aprovechar al máximo. Va percibiendo una llamada cada vez más fuerte a la vida misionera llevando la Palabra de Dios a todos los rincones donde puede alcanzar su radio de acción. Esta actitud se refleja en su carta a Juana Gratias cuando le dice desde Madrid: “Yo en este viaje estoy mirando despacio y con mucha calma el uso que debo hacer de mi libertad. Mi libertad me pone en otro orden de cosas. Yo lo examinaré y lo seguiré bajo la forma que el Señor se sirva inspirarme En este viaje no haré otra cosa que inspeccionar, mirar, consultar y examinar la marcha que deba emprender” (Ct. 48, 1).
Durante la predicación de una novena en la Catedral menorquina de Ciudadela fue cuando Dios le manifestó de una manera precisa su “misión”.
Tras años de afanosa búsqueda, la Iglesia se le presenta a Francisco Palau como término concreto y definitivo de su amor.
Por un continuado proceso de interiorización consigue ver y vivir la Iglesia como realidad única e individual con quien puede relacionarse directamente de tú a tú, igual que con una persona amada.

Efectivamente todo lo vivió como ofrenda de amor a su Amada, la Iglesia, en un primer período de su vida, como respuesta en favor de la “causa de la Iglesia”, posteriormente, fruto de su experiencia mística, como consagración a la Iglesia, contemplada como “persona”, “Dios y los prójimos” en unidad.
En esta experiencia eclesial, María es considerada y descrita como “la figura más perfecta y acabada de la Iglesia, virgen y madre”, “espejo donde descubrirla”, “reina que envía a anunciar la belleza de la Iglesia”.
Por ello, considerará durante su vida esos días como “memorables”; le quedan aclarados “su camino, su marcha y su misión”, porque se le descubrió el misterio de la Iglesia en el plano de la experiencia.

Se entregó a ella decidido y sin titubeos. Llena su alma de estos sentimientos de la presencia de la Iglesia en su quehacer, prosiguió aún durante los últimos meses de 1860 la predicación en las Baleares (Mallorca e Ibiza), alternando con días de retiro en San Honorato de Randa (con los ermitaños, sus dirigidos) y en Santa Cruz de Vallcarca (Barcelona).
Así pues, la fecha de 1860 constituye un momento decisivo en la vida de Francisco Palau.
Él mismo lo relata en notas íntimas: “Una tarde estaba yo en una iglesia Catedral esperando llegara la hora de la función. En ella había de dar la bendición última que se acostumbraba, después de concluida una Misión. Y fue mi espíritu transportado ante el trono de Dios: estaba en él un respetable anciano, millares de ángeles le administraban. Uno de ellos vino a mí y traía en sus manos una ropa blanca como la nieve, y me vistió con ella… (puedes seguir leyendo –Mis Relaciones II, 1-2).
A lo largo de su vida tenía continuas revelaciones: “Pasé mi vida en busca de mi cosa amada hasta el año 1860. Bien sabía que existía, pero ¡cuán lejos estaba yo de pensar fuese quien es!… En estas relaciones continuas he pasado hasta la fecha… Esta unión bien veo tiene siempre más y más, porque mientras más perfecta es la caridad, más íntimamente está el corazón unido con su amada; y creciendo la caridad hasta lo infinito en este mundo, esta unión no puede consumarse y ser perfecta sino en la gloria” (MRel. 8, 21).

Son experiencias de búsqueda que termina en encuentro.
Francisca Mª Esquius CM

MARAVILLOSO ESCRITO HNA. FRANCISCA. ES UN APORTE A NUESTRA MISION Y PROFUNDIZACION DE N.P. FUNDADOR. DIOS LA BENDIGA Y ESPERAMOS CONTINUE. MUCHAS GRACIAS