volver arriba

¡Me doy a ti, tal cual soy!

FOTO

Según datos recogidos en la Positio, Francisco, “al parecer, no recibió la primera comunión hasta después de su desplazamiento a Lérida en torno a los 14 años de edad. Lo más probable, según declaración de Rosa Benet Lluch, nieta de Rosa Palau, es que hiciera su primera comunión en la capilla-ermita del caserío de Butsenit, próxima a Lérida, donde tenía algunas posesiones el marido de su hermana Rosa”

No hay aportaciones documentales que recojan el hecho y Francisco guarda silencio en sus escritos sobre estos años de vida. Sólo frases esporádicas, un tanto misteriosas, escritas cuando ya contaba 50 años, recuerdan veladamente los años de su infancia, rememorados a la luz de la experiencia sobre el misterio de la Iglesia, en los que se deja entrever la  razón profunda de su ser y existir.   

Lo que ese momento de intimidad eucarística pudo significar para Francisco, podemos deducirlo de las aspiraciones y anhelos de su alma, plasmados en sus escritos, en torno a este adorable misterio:

“Presente Jesús en el altar por la consagración de las especies de pan y vino, oí una voz suave y amorosa que me dijo: -No dudes, ahí estoy yo.  ¡Oh sí, creo en ti! …

"¡Te quiero a ti, porque no puedo vivir fuera de ti… Yo ya no soy mío, soy cosa tuya y tú cuidarás de mí como de cosa que te pertenece…!

"¡Tú sabes que te amo. Sí, te amo y te amo porque tú has robado mi corazón… Mi corazón te está abierto, es tuyo; haz de él lo que gustes… ¡

“Me doy a ti, tal cual soy con todo cuanto tengo ahora, en tiempo de mi vida y eternamente, ¿me quieres?

Mª Consuelo Orella cm



« ¡Me sedujiste, Señor! Nacer: Invitación a la Existencia »

¿Quieres recibir en tu email nuestro boletín informativo? Es fácil: apunta tu dirección de correo electrónico.