“El Señor es mi pastor, nada me falta.” (Sal 23)
Hermana Teresa Artiles Romero ha fallecido el día 11 julio de 2026, a los 95 años de edad y 69 de Vida Consagrada, en la comunidad “S. José-enfermería” de Barcelona.

Hna. Teresa nació en Agüimes (Las Palmas de Canarias) el 18 de febrero de 1931. Profesó en el Carmelo Misionero el 9 de noviembre de 1957. Hermana Teresa tenía un gran amor a la familia. Al perder a su madre en edad temprana, cuidó con esmero a sus otros hermanos, y de ahí a sobrinos y otros familiares.
“Amor con amor se paga”, y por eso, la relación estrecha y cariñosa en la familia, y hacia hermana Teresa, se ha mantenido generosamente hasta hoy. Sabemos bien de sus oraciones por la familia y el interés por todos. En el Señor, ella no dejará de cuidar a todos.
Desde Agüimes, la preciosa tierra canaria, Teresa entró en nuestra Congregación y también ha disfrutado de un largo recorrido: en Barcelona, en La Alianza, en Lérida, en Sants
Como enfermera, no sólo se dedicó con generosidad a los ancianos y enfermos, sino que además, en ellos supo descubrir “el rostro sufriente de Cristo, de la Iglesia”, y hacía lo posible por calmar sus dolores y aliviar sus necesidades. En Lérida también visitaba a los presos en la cárcel, escuchando sus confidencias y orando por las realidades de sufrimiento que allí descubría.

Podemos testimoniar que Teresa era una mujer serena, sencilla, alegremente austera, orante, afable y acogedora; y el mismo amor que tenía a su familia, lo demostraba a las carmelitas misioneras y a la Congregación. En estos últimos meses en la Casa Madre, Teresa siguió con su talante sereno, fraterno y agradecido. Ha podido cumplir bien su carrera, y ahora recibe la corona de fiesta.
Teresa se dejó querer, cuidar y se despidió en paz. Aceptó con humildad que, al final, no es más importante lo que uno hace, ni lo que uno construye, sino el amor recibido y entregado. Sólo eso permanece. Y “sólo Dios basta”.
Damos gracias a Dios por el don de su vida, de su entrega al Carmelo Misionero y a la Iglesia, por el don de su fraternidad. Tenemos la certeza de que Teresa ya goza del abrazo eterno, y de que en la comunión de los santos, sigue muy unida a nosotros. Y nosotros a ella.
Madrid, 16 de julio de 2026
Hna. Gemma Martín
Superiora Provincial

0 comentarios